Espectáculo de drones para la fiesta nacional: respuestas a todas tus preguntas

Funcionamiento, seguridad, impacto medioambiental, presupuesto: todo lo que hay que saber sobre los espectáculos con drones, esos fuegos artificiales 2.0 que están reinventando la fiesta nacional.

Seguro que en los últimos años has visto cómo los espectáculos con drones luminosos han ido sustituyendo o complementando los tradicionales fuegos artificiales de la fiesta nacional. Cientos de aparatos que dibujan una bandera, un escudo o un mensaje sobre la ciudad: el espectáculo fascina tanto como intriga.

Este auge no es ninguna casualidad. Entre los episodios de sequía que obligan a las prefecturas a prohibir los fuegos artificiales, la voluntad de los ayuntamientos de reducir su impacto medioambiental y las ganas de ofrecer algo nuevo, estos espectáculos se están consolidando de forma duradera en el panorama.

¿Cómo funcionan realmente? ¿Son seguros? ¿Son realmente más ecológicos? ¿Y a qué precio?

Aquí tienes las respuestas a todas tus preguntas.

ÍNDICE

1. ¿Qué es, en concreto, un espectáculo de drones?

Un espectáculo de drones luminosos consiste en una flota de pequeños drones equipados con LED que vuelan de forma coordinada para dibujar formas, mensajes y animaciones en el cielo. Cada dron actúa como un píxel: cuando hay varios cientos, o incluso miles, forman imágenes en tres dimensiones que se ven a cientos de metros de distancia.

A diferencia de unos fuegos artificiales, donde el efecto es efímero e impredecible, aquí todo está programado de antemano y perfectamente controlado. Puedes hacer aparecer el escudo de un pueblo, una fecha, una bandera, un cohete que despega… y luego pasar a la siguiente escena, todo ello con música de fondo.

2. ¿Cómo se crea una coreografía con drones?

Todo empieza con una historia, no con la técnica. Los equipos creativos definen primero un hilo narrativo: las escenas que se suceden, la emoción que se busca, los momentos clave. Después, eligen la música que marcará el ritmo de todo el espectáculo. Es esta etapa artística la que distingue un buen espectáculo de una simple demostración.

Luego viene el modelado en 3D: cada figura se dibuja en un programa que distribuye los drones como si fueran puntos luminosos y calcula la trayectoria de cada uno, fotograma a fotograma, para pasar de una escena a otra sin que se choquen. El día D, guiados por un GPS de precisión, los drones despegan juntos, ejecutan la coreografía de forma autónoma y luego aterrizan suavemente. Un piloto remoto lo supervisa todo en todo momento.

3. ¿A qué altura vuelan los drones? ¿Se ven desde lejos?

Los drones suelen volar a varias decenas de metros de altura, lo que hace que las figuras se vean desde varios cientos de metros de distancia. No hace falta estar justo debajo: el espectáculo se puede ver desde un amplio perímetro.

De hecho, es una ventaja para la seguridad y la comodidad del público: a diferencia de una actividad en tierra, un espectáculo aéreo se puede ver desde varios puntos de la ciudad, lo que evita que toda la gente se concentre en un mismo sitio. Un lugar despejado puede ofrecer unas vistas preciosas.

4. ¿Es más ecológico que unos fuegos artificiales? ¿Qué impacto tiene en el medio ambiente y en los animales?

Las cifras hablan por sí solas. Un espectáculo pirotécnico tradicional de 30 minutos consume unas 3 toneladas de pólvora y emite 1,5 toneladas de CO₂, lo que equivale a un viaje de 12 500 km en un coche de gasolina.

Un espectáculo con drones, en cambio, no genera ningún residuo durante el vuelo: ni humo, ni partículas, ni restos que haya que limpiar.

En cuanto a las molestias: no hay detonaciones ni impactos sonoros fuertes. El ruido de una flota de drones en vuelo equivale más o menos al de una conversación entre dos personas, lo que permite que los niños, las personas sensibles y las mascotas puedan disfrutar de tranquilidad.

Dicho esto, el ruido y la luz pueden molestar a la fauna, sobre todo a las aves. Lo que realmente importa es elegir bien el lugar: un operador responsable evitará las zonas sensibles y las épocas de anidación.

La huella medioambiental de los drones se concentra sobre todo en la fabricación de las baterías, cuya extracción de litio tiene un coste, y en su recarga, aunque la reutilización de la flota y la capacidad de reciclaje de estas baterías reducen notablemente este impacto con el tiempo.

De hecho, la misma flota puede utilizarse en decenas, o incluso cientos, de espectáculos.

Por último, un argumento que se ha vuelto decisivo: un riesgo de incendio prácticamente nulo. En épocas de sequía, cuando los fuegos artificiales están prohibidos por orden de la prefectura, el dron suele ser la única opción para que la fiesta siga adelante.

5. ¿Es peligroso? ¿Y si se cae un dron?

No, si el espectáculo lo lleva a cabo un operador certificado, no hay ningún riesgo. Además, se mantiene al público alejado de la zona de vuelo siguiendo una regla sencilla: cuanto más alto vuelan los drones, mayor es la distancia de seguridad respecto al suelo. Por eso los espectadores nunca están justo debajo de los aparatos, sino que suelen estar a unos cien metros.

Siempre existe la posibilidad de que un dron falle, pero se prevé: los sistemas cuentan con medidas de seguridad automáticas, la zona sobrevolada está prohibida al público y un piloto remoto puede tomar el control en cualquier momento para hacer que la flota regrese. Es precisamente esa zona de exclusión la que protege a los espectadores.

6. ¿Llevan cámara los drones de espectáculo? ¿Me están grabando?

No. Los drones que se usan en estos espectáculos no llevan cámara. Son aparatos que se han diseñado para ser ligeros y solo llevan luces LED, un GPS, unos cuantos sensores y una batería. Su única función es iluminarse y colocarse en el sitio adecuado.

En otras palabras, no graban nada del público y no se usan para vigilar. A menudo se confunden estos drones de espectáculo con los drones para el público en general, que sí llevan una cámara, pero son dos usos totalmente diferentes.

Por parte de los organizadores

Algunas respuestas a las preguntas más frecuentes de los representantes políticos y los organizadores de eventos.

7. ¿Cuánto cuesta un espectáculo con drones?

Esa es la primera pregunta que se hacen los representantes electos, y la respuesta depende sobre todo del número de drones, la duración y el nivel de personalización. A modo de referencia, un espectáculo con 200 drones cuesta a partir de unos 20 000 € sin IVA, mientras que una creación a medida de mayor envergadura puede llegar a costar varias decenas de miles de euros.

A primera vista, es más caro que unos fuegos artificiales de tamaño similar. Pero hay que hacer una comparación completa: el presupuesto de unos fuegos artificiales también incluye el perímetro de seguridad, los servicios de emergencia movilizados (bomberos, camiones de bomberos), los seguros y la limpieza de los residuos.

8. ¿Se necesita algún permiso específico?

Sí, un espectáculo con drones está muy regulado y intervienen varias autoridades. En cuanto a la parte aérea, el operador tiene que conseguir el visto bueno de la DGAC (Dirección General de Aviación Civil, a través de su departamento de seguridad, la DSAC): cada vuelo se declara y cada zona se analiza con antelación. Pero en cuanto hay público, hay que hacer un segundo trámite: presentar una declaración y una solicitud de autorización en la prefectura, junto con un informe de seguridad que detalle el lugar, el número de espectadores, los riesgos y los medios de emergencia. El ayuntamiento también participa en el proceso, sobre todo si se trata de un vuelo nocturno en un espacio público.

En la práctica, el ayuntamiento no tiene que encargarse solo de todo este proceso: un operador de confianza se encarga de todos estos trámites. Precisamente porque la prefectura está al tanto, hay que empezar con antelación. Calcula al menos 45 días para un espectáculo para el gran público.

9. ¿Pueden el viento y la lluvia echarlo todo por tierra?

El tiempo es el principal factor limitante. Los drones vuelan según unos límites de viento muy precisos (36 km/h como máximo). La lluvia es otro factor a tener en cuenta: los drones solo aguantan una llovizna muy ligera, y si llueve con más intensidad hay que posponer la misión. Es una limitación real, pero se gestiona con protocolos probados.

Los operadores con experiencia saben, por cierto, volar en entornos difíciles, incluso en altitud, en la montaña y junto al mar. La clave está en anticiparse: seguir la evolución del tiempo con antelación y el mismo día, además de tener previstos planes alternativos desde el momento de la firma.

10. ¿Drones o fuegos artificiales? ¿Cómo elegir?

Estos dos formatos no tienen por qué ser incompatibles; de hecho, algunos municipios los combinan. Pero para decidirte, aquí tienes los principales criterios objetivos, comparados uno al lado del otro.

Criterio Drones Fuegos artificiales
Contaminación y residuos Sin emisiones durante el vuelo CO₂, partículas, residuos
Riesgo de incendio Prácticamente nulo Real, sobre todo en épocas de sequía
Impacto acústico Bajo Fuertes detonaciones
Reutilización Flota reutilizable durante varios años Se gasta con cada disparo
Duración del espectáculo 12 – 25 minutos 15 – 35 minutos
Personalización Total: historia, formas, música, colores Limitada: efectos, música
Impacto emocional Asombro, modernidad, sorpresa La emoción de la explosión, recuerdos de la infancia
Precio a partir de 20 000 € (unos 100 € por dron) a partir de 15 000 € (unos 1000 € por minuto)

En resumen: el dron gana en cuanto a ruido, ecología, seguridad y creatividad; los fuegos artificiales siguen teniendo la ventaja en cuanto al coste inicial, la duración y esa sensación física única de la explosión. La elección adecuada depende del contexto del evento en cuestión, pero a veces también de una simple ordenanza sobre sequía.

11. ¿Se puede adaptar el espectáculo a la identidad de la ciudad?

Esa es precisamente la gran ventaja del dron. Puedes hacer aparecer en el cielo el escudo del municipio, su logotipo, sus colores, una fecha de aniversario, un mensaje para los vecinos o una figura relacionada con la historia local. El cielo se convierte en un soporte narrativo, totalmente dedicado a la identidad del territorio.

Mientras que unos fuegos artificiales ofrecen una variedad de efectos típicos, el dron cuenta una historia a medida. Para una fiesta nacional, esto permite mezclar símbolos republicanos y orgullo local en una misma coreografía.

12. ¿Cuánto dura un espectáculo?

El espectáculo en sí suele durar entre 12 y 25 minutos. Los drones encadenan varias escenas sincronizadas con una banda sonora.

Esta duración se debe en parte a la autonomía de las baterías; de hecho, es uno de los pocos aspectos en los que los fuegos artificiales siguen llevando la ventaja, ya que pueden durar un poco más. Pero un espectáculo de drones de diez minutos bien ritmado deja una fuerte impresión, porque cuenta una historia de principio a fin.

13. ¿Cuánto tiempo se tarda en preparar un espectáculo con drones?

Para un diseño a medida, suele tardar entre 4 y 8 semanas. Este plazo incluye el diseño artístico, el modelado en 3D, la programación de las coreografías y las pruebas en condiciones reales, sin contar los trámites de autorización.

En el lugar del evento, el montaje y los ensayos se hacen en los días previos, a menudo con un ensayo general el día antes. Para un evento de tal envergadura como una fiesta nacional, es mejor empezar a prepararlo con varios meses de antelación, sobre todo para asegurar las franjas horarias y los permisos.

¿Estás organizando un evento para tu ciudad?

Desde 2020, Allumee ha organizado más de 150 espectáculos para ayuntamientos de toda Europa. Nuestro equipo creativo diseña contigo un espectáculo a tu medida, ya sea para una fiesta nacional o para cualquier otro evento.

A continuación, nuestros equipos de logística y operaciones se hacen cargo: permisos, seguridad, montaje y puesta en marcha. Un servicio integral, desde la primera toma de contacto hasta el último minuto del espectáculo.

Libro blanco «Reinventar los eventos locales», de Allumee

¿Estás organizando un evento para tu ciudad?

Desde 2020, Allumee ha organizado más de 150 espectáculos para ayuntamientos de toda Europa. Nuestro equipo creativo diseña contigo un espectáculo a tu medida, ya sea para una fiesta nacional o para cualquier otro evento.

A continuación, nuestros equipos de logística y operaciones se hacen cargo: permisos, seguridad, montaje y puesta en marcha. Un servicio integral, desde la primera toma de contacto hasta el último minuto del espectáculo.