El 27 de enero de 2026, el Principado perpetuó la tradición centenaria en honor a su patrón, en un ambiente festivo.
Abrigados con sus abrigos de invierno, monegascos y visitantes acudieron en masa a Puerto Hércules desde las 17:00 horas de este lunes 26 de enero para asistir a las celebraciones de Santa Devota. A pesar de las frías temperaturas de esta tarde invernal, el entusiasmo era palpable entre la gran multitud que acudió a honrar a la patrona de Mónaco y la Familia Principesca.
Reviva el espectáculo:
Una tradición arraigada en la historia monegasca
La leyenda se remonta al siglo IV: se dice que el cuerpo de Devota, una joven cristiana martirizada en Córcega durante el reinado del emperador Diocleciano en el año 304 por el cónsul Bárbaro, fue colocado en una barca guiada por una paloma. Se cree que la barca encalló en el valle de Gaumates, al otro lado del puerto de Mónaco. Reconocida como patrona del Principado en el siglo XVII bajo Honorato II, Santa Devota ha encarnado desde entonces el espíritu protector de la identidad monegasca.
La familia principesca preside los festejos.
El príncipe Alberto II, la princesa Charlene, el príncipe heredero Jacques y la princesa Gabriella presidieron esta emotiva velada. Tras una misa oficiada por el arzobispo de Mónaco en la iglesia de Santa Devota, la familia principesca llegó entre los entusiastas aplausos del público. Los gemelos principescos tuvieron el honor de encender la barca simbólica, antorchas en mano, en el momento culminante de la celebración. Las llamas se elevaron en la noche al son de cantos polifónicos tradicionales, entre los vítores del público.

Allumee ilumina el cielo monegasco
La innovación tecnológica se unió a la tradición con un espectáculo de 400 drones orquestado por la empresa Allumee. Sobre el puerto, los dispositivos remodelaron el cielo monegasco durante casi 10 minutos, rememorando los momentos clave de la vida de Santa Devota: desde su fe hasta su muerte, pasando por su calvario, y culminando con su canonización con un Alabanza y Sanctus.
El espectáculo narrativo de luz y sonido, que recorre la historia del Santo, fue narrado por la voz de un niño y enriquecido por una composición musical llena de esperanza.
Entre las escenas más memorables del programa:
- Representaciones de Santa Devota
- La paloma icónica
- La llegada del barco a Mónaco
- El barco se incendió
- La bandera y el escudo de armas monegascos
Desde las alturas del Principado hasta el puerto, los espectadores pudieron admirar los drones luminosos dibujando "Viva Devota" en la noche, una lograda fusión entre herencia ancestral y modernidad.

Espectáculos de luz y sonido con drones: una nueva forma de celebrar las festividades religiosas.
El espectáculo de drones organizado por Allumee para la ciudad de Mónaco forma parte de una tendencia emergente que está transformando gradualmente las celebraciones religiosas tradicionales. Esta evolución tecnológica refleja el deseo de combinar el respeto por la tradición con la conciencia ambiental.
El año pasado, Allumee Italia, la filial local, organizó una exposición en Taranto para el “Fiesta de la Virgen del Carmine”, que dejó una huella imborrable al sustituir los tradicionales fuegos artificiales por un espectáculo de drones que despegaba desde el Castello Aragonese.
«Por primera vez, consideramos reemplazar el espectáculo pirotécnico habitual con un vuelo artístico con drones, para enviar un mensaje de sostenibilidad ambiental y acústica», explicó Monseñor Marco Gerardo, líder espiritual de la cofradía. Esta decisión refleja una conciencia colectiva: «Si hemos tenido éxito con los fuegos artificiales, imagínense lo que puede lograr el territorio, la región y el gobierno. Lo importante es tener la capacidad de unirnos a todos».»
Más allá del aspecto ecológico (reducción de la contaminación acústica y atmosférica), estos espectáculos con drones también ofrecen nuevas posibilidades narrativas.
Tanto en Mónaco como en Taranto, la tecnología permite contar visualmente la historia de los santos y crear cuadros luminosos y llenos de significado, conjugando innovación y transmisión del patrimonio religioso.
Una evolución que atrae tanto a los fieles de siempre como a los recién llegados, conservando al mismo tiempo la esencia espiritual de estas celebraciones ancestrales.
